
Como cuidar a nuestros hijos y saber cuando un golpe es realmente grave.
Una concusión es una lesión en el cerebro dad por una caída o golpe en la cabeza con un objeto contundente. En muchos sentidos, concusión es como un hematoma en el cerebro, con hinchazón y, a veces escapa de la sangre al tejido cerebral. Las conmociones cerebrales pueden ser de leves a graves.
La mayoría de los niños tienen uno o varios golpes en la cabeza durante la niñez. Las reacciones típicas son inmediatas, llanto, dolor de cabeza, palidez, vómitos una o dos veces, el sueño de una o dos horas. Estos no son los signos de una conmoción cerebral.
Los signos de posible conmoción pueden ser algunas de las siguientes: la inconsciencia en el instante de la lesión, sin memoria de accidente o de acontecimientos que precedieron a los accidentes, la confusión (el niño tiene padres, no reconocer o conocer el nombre propio), vómitos persistentes, incapacidad para caminar, los ojos no en paralelo que hace que el niño se queje de visión borrosa o doble, la sangre procedente de canal auditivo, líquido sanguíneo lento que no coagule próximos a la nariz, dolor de cabeza que sigue aumentando en gravedad, rigidez en el cuello (mentón no se puede tocar el pecho con la boca cerrada), aumento de la somnolencia, pulso lento (menos de 50 a 60 latidos por minuto) y respiración anormal.
Estos son los mayores síntomas que puede padecer un niño en una concusión.


