La fiebre es una manifestación de la respuesta inflamatoria sistémica a diferentes estímulos. Estos pueden ser causados por infección, inflamación, problemas inmunológicos, trauma o neoplasias.
La fiebre ocurre por un aumento del punto crítico hipotalàmico, siendo el resultado final de activación de una serie de citocinas pirogénicas. Las mismas son: IL1, IL 6, TNF alfa e INF (llamadas pirógenos endógenos), los mismos tienen el rol en el origen de la fiebre y también en la respuesta inflamatoria general.
Las citocinas luego de ser producidas entran en la circulación general y estimulan por medio de la liberación de prostaglandina al hipotálamo anterior (centro termorregulador), determinando un aumento del punto critico. Una vez activado el centro de la termorregulación se producen mecanismos tendientes a conservar el calor corporal, ejemplo: vasoconstricción periférica y contracción muscular por estimulación del simpático, disminución sudoración y la liberación de vasopresina por estímulo del autonómico y del sistema endocrino respectivamente.
Finalmente cuando cesa la estimulación de citocinas, el hipotálamo ajusta su punto crítico térmico a un nivel inferior, dando comienzo al proceso de pérdida de calor: vasodilatación, sudoración.



