
Las manifestaciones clínicas de las diversas formas de oftalmía neonatal son demasiadas inespecíficas para permitir un diagnóstico correcto. Aunque el momento de aparición y los signos clínicos resultan bastante típicos para cada etiología, pueden solaparse de forma considerable, por lo que el médico no debe basarse sólo en los hallazgos clínicos. Con independencia de la causa, este trastorno se caracteriza por enrojecimiento y quemosis (edema) de la conjuntiva, edema palpebral y secreción, que puede ser purulenta.
La oftalmía neonatal puede producir ceguera. La infección se asocia en ocasiones con manifestaciones sistémicas que requieren tratamiento. Por tanto, todo recién nacido que desarrolle signos de conjuntivitis debe de ser sometido de inmediato a un estudio completo para determinar el agente causante de la infección y el tratamiento adecuado. La inflamación por colirio de nitrato de plata suele comenzar de 6 a 12 horas después del nacimiento y desaparecen hacia las 24-48 horas.
El período normal de incubación para la conjuntivitis producida por N.Gonorrhoeae es de 2-5 días y para C.Trachomatis de 5-14 días. La infección gonocócica puede estar presente al nacer o aplazarse más de 5 días por el efecto parcial de la profilaxis ocular.


