Aproximadamente el 3% de los hombres estériles poseen autoanticuerpos antiespermatozoide en el suero y el líquido seminal. En algunos casos, el título de anticuerpos es más elevado en líquido seminal que en el plasma, lo que sugiere la producción local de estos anticuerpos. Se distinguen anticuerpos dirigidos contra antígenos específicos de los espermatozoides (los más patógenos) y anticuerpos que son específicos de antígenos presentes inicialmente en el líquido seminal y, de forma secundaria, fijados en los espermatozoides. Existen datos que sugieren que las lesiones obstructivas (lesiones infecciosas con obstrucción de los conductos deferentes o vasectomía) provocan una irrupción anormal de antígenos de espermatozoides a la circulación, lo que determina un aumento de anticuerpos antiespermatozoides. Los tratamientos cortos con corticoides no tienen una eficacia totalmente comprobada.
Ciertas formas de esterilidad femenina podrían deberse a autoanticuerpos antiespermatozoides o anticuerpos antiovario. Se han detectado anticuerpos contra la zona que recubre los ovocitos maduros y que se oponen a la penetración del espermatozoide. Se han detectado otros anticuerpos dirigidos contra las células de la granulosa y de la teca del ovario. Puede asociarse a enfermedad de Addison, anemia perniciosa o enfermedades autoinmunes del tiroides.
La esterilidad que se acompaña de una amenorrea parece estar ligada a la afectación de células productoras de esteroides. La autoinmunidad antiovárica podría representar un efecto secundario de la autoinmunidad antisuprarrenal.



