En las sociedades que gozan de bienestar económico, el 20-40% de los niños sufren rinitis alérgica (RA). En los últimos 40 años se ha producido un aumento importante de la rinitis alérgica en las regiones industrializadas y un aumento menos en los países en vías de desarrollo o subdesarrollados, y por sobre todo, se ha visto este fenómeno en las regiones rurales.
El diagnóstico de esta afección suele establecerse a los 6 años de edad, y puede hacerse inclusive en lactantes, la prevalencia es máxima en la infancia. Los principales factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad son. Los antecedentes familiares de atopía, o sea que un familiar cercano hay padecido de algún tipo de alergia, la concentración de sérica de IgE superior a 100 IU/ml antes de los 6 años de edad, y el grupo socioeconómico alto.
El riesgo de padecer rinitis alérgica aumenta en los lactantes en los que se le introducen los alimentos o las fórmulas adaptadas de forma precoz, en aquellos niños cuyas madres son fumadoras, en especial antes de que los niños tengan un año de vida, y también en los que están muy expuestos a alergenos de interior, como polvo, contacto con animales, etc.



