Son tumores de crecimiento muy lentos y de naturaleza benigna, pese a que existen publicaciones recientes sobre casos malignos que deben ser considerados excepcionales. Macroscópicamente se tarta de lesiones circunscriptas y por lo general multiloculares, localizadas de preferencia en la cabeza pancreática.
Al corte, el tumor tiene un aspecto similar al de un panal de abejas, debido a la presencia de múltiples quistes de 1 mm a 2 cm. Es frecuente observar hemorragia focal y una calcificación central con proyecciones radiadas. En ocasiones el cistoadenoma seroso unilocular, y en este caso resulta imposible su diferenciación macroscópica del cistoadenoma mucinoso.
Microscópicamente, el tumor remeda la estructura alveolar del pulmón y a menudo está separado del páncreas sano por un tabique fibroso. Las células son cuboideas y ricas en glucógeno, al igual que el líquido contenido en los quistes.
Se observa sobre todo en mujeres, y su mayor incidencia es entre los 55 y 70 años. La mayoría son asintomáticos y no es raro que el diagnóstico surja por el hallazgo accidental de una masa abdominal palpable. Los sintomáticos se manifiestan por dolor o vómitos y eventualmente por ictericia debido a la compresión de la vía biliar.



