La imposibilidad de encontrar uno, o ambos testículos en el escroto pueden indicar que se trata de un testículo criptorquídico, ausente o retráctil.
La falta de descenso de un testículo es el trastorno de la diferenciación sexual más frecuente en niños varones. Al nacer, aproximadamente el 4,55 de los niños presenta una criptorquidia unilateral. Dado que el descenso testicular se produce hacia el final de la gestación, el 305 de los lactantes varones prematuros presenta una criptorquidia unilateral; la incidencia en los recién nacidos a término es del 3,4%.
La mayoría de los testículos criptorquídicos desciende espontáneamente durante los primeros tres meses de vida, y los seis meses la incidencia de criptorquidia se reduce a un 0,8%. Si el testículo no ha descendido en seis meses, este ya no lo hará.
La criptorquidia es bilateral en el 10% de los casos, existen algunos indicios de que la incidencia de la criptorquidia está aumentando. Algunos niños presentan una criptorquidia secundaria tras la reparación de una hernia inguinal. Esta complicación de la reparación de una hernia es más frecuente en recién nacidos y lactantes pequeños, y afecta al 1-2% de los pacientes.


