La función visual experimenta una rápida maduración en los primeros años de vida del niño. La agudeza visual es la capacidad de estimulación corticovisual, necesaria para producir la fijación de imagen. Se desarrolla a partir del nacimiento llegando al 100% entre los 5 y los 6 años de edad.
Cualquier anomalÃa ocular que dificulte la llegada de estÃmulos visuales a las fóveas retinianas en este periodo provocará una pérdida de la fijación cortical de la imagen (”supresión”) con pérdida de la visión esteroscópica, detención o incluso regresión en el desarrollo corticovisual y, por ello, de la función de percepción visual, es decir, una ambliopÃa.
La ambliopÃa está causada en la mayorÃa de casos por estrabismos, por defectos de refracción unilaterales o muy asimétricos, o bien por opacidades en córnea o cristalino.
En caso de estrabismo únicamente el tratamiento precoz puede restablecer la fijación cortical de imagen y, con ella, la visión binocular o estereoscópica. Aunque la visión monocular del ojo estrábico tiene un cierto lÃmite de recuperación.
La ambliopÃa puede considerarse recuperable hasta los 5 años, difÃcilmente se recupera totalmente a partir de esta edad, y es irrecuperable a partir de los 9-11 años. La agudeza visual debe explorarse a la edad de 3-4 años por optotipos o bien mediante el sistema de Controlvisión. En los prescolares se aconsejan optotipos de dibujos, en los escolares pueden utilizarse las E de Snellen o los signos alfabéticos. Cada ojo se debe explorar por separado. Se considera normal una agudeza visual de 20/40 a los 4 años, o de 20/20 a partir de los 6. Deben derivarse las asimetrÃas (anormales desde el 10%) y los déficit (30% a los 4 años y 10% a partir de los 6 años).
En caso de clara asimetrÃa la función del ojo peor no progresará, o incluso regresará, si no se efectúa el tratamiento.








