El acné conglobata es una enfermedad inflamatoria crónica y progresiva que afecta principalmente a varones, es más frecuente en la raza blanca que en la negra y comienza durante la adolescencia, generalmente los pacientes que la padecen tienen antecedentes de acné vulgar.
La lesión esencial es el nódulo, aunque puede observarse una mezcla de comedones con numerosas pápulas, pústulas, nódulos, quistes, abscesos y disección subcutánea con formación de fístulas con varios conductos, es característica la aparición de cicatrices graves.
La cara está relativamente respetada pero se afectan la espalda, y el tórax, los glúteos, el abdomen, los brazos y los muslos. El proceso inflamatorio se puede acompañar de síntomas constitucionales (fiebre, decaimiento, anorexia) y anemia.
En los cultivos de las lesiones se aprecian con frecuencia estafilococos coagulasa-positivos y estreptococos beta hemolíticos, si bien no parece intervenir en la etiopatogenia de la enfermedad.
El acné conglobata aparece a veces asociado a hidrosadenitis supurativa y celulitis disecante del cuero cabelludo y se puede complicar por una artritis erosiva, y una espondiloartritis anquilosante. Los estudios endocrinológicos no aportan ningún dato.
El tratamiento habitual del acné suele ser ineficaz, puede precisarse un tratamiento sistémico con corticosteroides o dapsona para suprimir la intensa actividad inflamatoria. El tratamiento más eficaz es la isotretinoína, pero en algunos pacientes se ha visto que provoca un empeoramiento después de su inicio, por tal motivo, a menudo se inicia la administración de corticosteroides antes de la isotretinoína.



