El cuello contiene ganglios linfáticos profundos, incluidos los retrofaríngeos y los faríngeos laterales, que drenan la superficie mucosa de vía respiratoria y del aparato digestivo. Estos ganglios se localizan en los espacios retrtofaríngeos (localizado entre la faringe y las vértebras cervicales y que se extienden hacia el mediastino superior), y faríngeo lateral (limitado por la faringe en su parte medial, por la vaina carótida en su parte posterior y por los músculos de la apófisis estiloides en la parte lateral), que están intercomunicados.
Esta comunicación permite que las bacterias de una celulitis o absceso ganglionar puedan pasar a los demás ganglios de estas regiones profundas del cuello, se produce así una infección de los ganglios secundaria a la extensión de una infección localizada en la orofaringe.
Los abscesos retrofaríngeos se pueden producir por un traumatismo penetrante en la orofaringe, por una infección dental o por una osteomielitis vertebral, Una vez infectado, los ganglios evolucionan en tres fases: celulitis, flemón y absceso.
La infección de los espacios retrofaríngeos y faríngeo lateral puede causar una afectación de la vía respiratoria o una mediastinitis posterior, lo que hace esencial el diagnostico precoz.



